Manifiesto.

Hay en algún lugar personas que no soportan ya el silencio
Dejan marcas de lo que sea que se sepa
Que pasaron por aquí Otros firman un muro o el hombro de
una estatua
Hay gentes que de sí mismas no dejan sino la fecha o la
inicial de un amor
Hay locos que graban en un banco de la noche
la confesión de un crimen
Hay vagabundos que dejan en un árbol
El signo obsceno de sus pasiones
No conocen a sus lectores
Los transeúntes de mirada vacía y aquellos
Que se interrogan
Acerca de un mensaje dejado sobre una puerta
Acerca de una palabra que perdió todo su sentido tras
Demoler la cárcel.

Los transeúntes ven arder vagamente las enseñas
Nada comprenden los transeúntes de esa urgencia
Por escribir lo que jamás se incluirá en los libros
Agachan la cabeza y los caracteres permanecen
Pasados como una cita fallida
Todos somos los desesperados de un naufragio
Agitando pañuelos o haciendo de una botella desfondada
altavoz.

Louis Aragon.


3 comentarios:

  1. Pues nada, contigo nos trasladamos al nuevo local.
    Un saludo,
    Elisa

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  2. Y lo de esperanto a qué viene?
    Un saludo,
    X.

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