miércoles, 4 de diciembre de 2013

La Movida.

El alcalde lo proclama alto y claro:
—El que no esté colocado, que se coloque.
Los rockeros lo celebran con litronas en alto. Las ancianas se santiguan y corren a esconderse en sus portales. Las personas de orden tuercen el bigote y añoran el firme andamiaje que solía mantener la patria en equilibrio.
Ni unos ni otros saben dónde iremos a parar.
En la cola de las salas de moda, los pelos de colores y las chupas de cuero han borrado las barbas y las trenkas que corrían delante de los grises.
La juventud se desvanece deprisa. La política es cosa de jefes de planta de El Corte Inglés que abominan de los estribillos de moda. Que se ocupen ellos. Las revistas y los fanzines no dejan de recordarnos que la libertad sopla con fuerza tras cuarenta años de acumulación.
Los curas se pudren en las iglesias.
Los fascistas envejecen dentro de sus fotos en blanco y negro.
El alcalde de Madrid es socialista y profesor.
Sus ojos arrugados por los siglos retienen las maniobras en la trastienda del incesante movimiento; baile de sombras coronadas, sombras que cuentan billetes y sombras rematadas en tricornio.
Quienes eran etiquetados como enemigos ocupan escaños en el parlamento. Los bárbaros, portadores del virus del caos, la disolución y la anarquía han resultado caber estupendamente en los trajes de El Corte Inglés. Todos sonríen en las fotos.
Pero al fondo las sombras retienen el timón de la patria, por más que los criminales hayan conquistado su derecho a vestir traje y salir en las fotos.
El alcalde lo proclama alto y claro:
—El que no esté colocado, que se coloque.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Nación.

  1. Espacio imaginario delimitado sobre el terreno de lo real.
  2. Conjunto de personas nacidas en un mismo espacio geográfico que comparten unas características culturales tan absurdas como las del resto de personas nacidas en cualquier otra parte.
  3. Propiedad de los poderosos y orgullo de los imbéciles.

martes, 26 de noviembre de 2013

Aprendizaje.

La revolución industrial transcurrió en nueve páginas y dos clases de cuarenta y cinco minutos que yo empleé en memorizar cada milímetro de la nuca de Aurora.
Su desarrollo consistió en unos apuntes fotocopiados y luego traducidos en esquema, con abundancia de nombres propios y fechas, y un barco pirata que dibujé al margen.
Los acontecimientos fueron digeridos junto a dos cafeteras y media de café en una noche en vela, y volcados temblorosamente sobre un folio plagado de preguntas maliciosas.
El proceso concluyó tras unas horas de sueño a medio hacer y una cena de clase donde los datos fueron borrados por un par de litros de sangría de tetra brick y el rechazo de Aurora.
Superada la materia, pasamos a la siguiente mientras nos íbamos convirtiendo, casi sin darnos cuenta, en la que algún día sería la generación más preparada de España.
Tocaban las revoluciones de 1848. Cuatro páginas. Cuarenta y cinco minutos de explicación antes del recreo. Aurora se había cambiado de sitio.

martes, 19 de noviembre de 2013

Franco: biografía de un Caudillo en siete partes.

1. Cerillita.
2. Cerillita arde.
3. Como vuelvas a llamarme Cerillita, te hago fusilar.
4. Bienvenido Mr. Marshall.
5. Pobrecitas las perdices.
6. Muerte.
7. Resurrección.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Erección.

  1. Timón del hombre.
  2. Estado del pene que sirve para encubrir peores intenciones.
  3. Excusa para dedicarse al sexo en lugar de hacer algo útil para la especie humana.

martes, 29 de octubre de 2013

Ilusiones.

Cuando el presentador quiere saber qué sueños cumplirá si consigue hacerse con los tres millones de euros del bote acumulado, se arregla el nudo de la corbata y responde:
—Tampoco es mucho, pero pienso emplear hasta el último céntimo en dinamitar este sistema económico asesino y en dar muerte a sus cochinos dirigentes.
Tanto el presentador como el público lo toman a broma, pero las carcajadas van extinguiéndose mientras el concursante, sin nervios, sin titubeos, sin sonrisas ni gestos triunfales, responde una por una las preguntas que le separan del premio.

viernes, 25 de octubre de 2013

Los que claman justicia.

El único civil que presencia las ejecuciones es el párroco de Hoyo de Manzanares, don Alejandro. Da la extremaunción a los tres fusilados, aunque sabe que ninguno de ellos es creyente. Sin previo aviso, la Guardia Civil lo ha sacado imperiosamente de su casa, de madrugada, para que asista a tan terrible escena. Veinticinco años después de aquellos acontecimientos relató por primera vez, al equipo de investigación del programa televisivo Crónicas de una generación, su traumática experiencia: "Además de los policías y guardias civiles que participaron en los piquetes, había otros que llegaron en autobuses para jalear las ejecuciones. Muchos de ellos estaban borrachos. Yo no paré de llorar en todo el tiempo y algunos se acercaron a mí para amenazarme por no aplaudir. Cuando fui a dar la extremaunción a uno de los chicos fusilados, aún respiraba. En ese momento, se acerco el teniente que mandaba el pelotón y le dió el tiro de gracia, sin darme tiempo a separarme del cuerpo caído. La sangre me salpicó. No he dejado de tener pesadillas ninguna noche de mi vida".
Alfredo Grimaldos.